Cientos de sustancias químicas muy peligrosas podrían estar presentes en los centros de trabajo y en el mercado sin ningún control

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(ISTAS) Según establece el reglamento europeo de control de sustancias químicas, REACH, todas las sustancias con propiedades cancerígenas, mutágenas y tóxicas para la reproducción, conocidas como CMR, con clasificación armonizada (1.116 sustancias) deberían haber sido registradas en la Agencia Europea de Sustancias Químicas (ECHA) y su clasificación y etiquetado notificados antes del 30 de noviembre del 2010, en caso de que su volumen de producción iguale o supere la tonelada anual.

Tras tener acceso a la información pública de registro, CCOO advirtió en enero de 2012 mediante carta al entonces Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad sobre la posible situación de irregularidad en nuestro país de estas sustancias tan peligrosas para la salud y el medio ambiente. Sin embargo, a fecha de hoy no se ha recibido en el sindicato contestación alguna de los responsables públicos españoles.

La ECHA publicó el pasado mes de mayo un informe en el que enumera las sustancias CMR con clasificación armonizada, estimando que un 40% de ellas no han sido registradas y/o notificada su clasificación y etiquetado en el conjunto de la Unión Europea, tal y como prevé REACH. En el informe, la Agencia Europea ha buscado posibles explicaciones de este no registro o notificación, como que las sustancias hayan desaparecido del mercado europeo, después de haber sido reemplazadas por alternativas menos tóxicas. En este sentido, y coincidiendo con la apreciación de CCOO, en el caso de que algunas de este 40% de sustancias no hubieran sido sustituidas y estuviesen presentes en el mercado lo harían de forma irregular. El informe de la ECHA (en inglés) puede descargarse en: http://echa.europa.eu/documents/10162/13562/cmr_report_en.pdf

Por este motivo, Pedro J. Linares, secretario confederal de salud laboral de CCOO, ha vuelto a ponerse en contacto por carta con la Dirección General de Sanidad Pública del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad para reiterar “nuestra solicitud, ahora con el aval del informe de la ECHA, de información sobre el estado del proceso de registro de estas sustancias en España y sobre las medidas previstas por el Gobierno para retirar del mercado aquellas que no han sido registradas pese a tener obligación legal de ello”.

“La preocupación de CCOO por el adecuado control de este tipo de sustancias”, añade Linares en su carta, “está plenamente justificada: pueden acceder a nuestro cuerpo por inhalación, ingestión o penetración a través de la mucosa y piel y se encuentran en numerosos objetos de la vida cotidiana. Basten los ejemplos de dos ellas: la bencidina, un potente cancerígeno que se utiliza en las industrias textil y electrónica, y el 2,4-dinitrotolueno, una sustancia muy utilizada para hacer tintes, explosivos y materiales de goma y plástico, y de la que ya existe una propuesta del Gobierno español para ser prohibida en Europa por su gran peligrosidad”.

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