La nueva planta de tratamiento mecánico biológico de Arraiz evitará el vertido sin tratamiento de los residuos

0
316
316
  • nueva planta tratamiento mecánico biológico Arraiz evitará vertido tratamiento residuos

La Planta de Tratamiento Mecánico Biológico situada en Arraiz (Bilbao) supone una inversión de más de 40 millones de euros y permitirá a Bizkaia evitar totalmente el vertido de residuos sin haber sido previamente tratados. Según el Diputado Foral de Medio Ambiente Iosu Madariaga, la infraestructura permitirá “conseguir nuevas metas y posicionarse internacionalmente en un lugar envidiable en materia de gestión de residuos”.

La Diputación Foral de Bizkaia está cumpliendo los plazos de la construcción de la Planta de Tratamiento Mecánico Biológico y las obras avanzan con normalidad. La nueva planta se ubicará en la zona del monte Arraiz, en una zona denominada Cantera Primitiva, en el término municipal de Bilbao, a escasos metros de Zabalgarbi. La superficie a urbanizar y edificar total será de unos 21.000 metros cuadrados, de los cuales 13.000 metros cuadrados corresponden a la edificación y 8.000 metros cuadrados a viales.

El proyecto contará con una inversión de 43,4 millones de euros. El presupuesto estimado para la ejecución de la planta prevé una inversión de 13 millones de euros en el proceso mecánico, 12 millones de euros en el proceso biológico, 11 millones de euros en infraestructuras, y la cantidad restante se empleará en la puesta en marcha, gestión documental y piezas de de taller. Se prevé que las obras culminen en mayo de 2013.

El tratamiento mecánico biológico (TMB) es una tecnología moderna de pre-tratamiento de los residuos sólidos urbanos y de manejo especial. Este tipo de proceso combina la clasificación y tratamiento mecánico y el tratamiento biológico de la parte orgánica de los residuos. “La meta principal es inertizar los residuos, es decir, eliminar las contaminaciones, tanto a la atmósfera (biogas) como al subsuelo (lixiviados)” ha explicado el Diputado Foral de Medio Ambiente “permitirá a Bizkaia eliminar el vertido de residuos que no hayan sido previamente tratados según la jerarquía de la gestión de residuos”.

La planta de tratamiento mecánico biológico está diseñada para tratar 180.000 toneladas al año y permitirá tratar los residuos urbanos de la capital vizcaína. Madariaga ha subrayado la importancia de esta infraestructura donde se crearán alrededor de 70 puestos de trabajo y que permitirá a nuestro territorio histórico “conseguir nuevas metas y posicionarse internacionalmente en un lugar envidiable en materia de gestión de residuos”.

Descripción del proceso

El proceso que se llevará a cabo en esta planta comprende cuatro pasos: la recepción de los residuos, el tratamiento mecánico, el secado o maduración y la separación de impropios.

La recepción de basura se realizará depositando los residuos en la plataforma inferior de descarga, desde donde con un pulpo, se incorporarán al proceso a través de cintas transportadoras, realizándose previamente un primer control visual y una selección de impropios.

Proceso mecánico para la separación material

Su objetivo es la separación de materiales valorizables, de materiales impropios y el tratamiento del material para el posterior secado/maduración.

El material se mueve mediante cinta transportadora realizándose una selección por tamaño:

  • > 350mm
  • 150 – 250 mm
  • 0 - 80 mm

Durante el tratamiento mecánico también tiene lugar una selección de materiales; el material plástico se selecciona mediante infrarrojos, por un lector óptico se diferencian los materiales en función de la densidad y el color. Los residuos plásticos se separan mediante golpes de viento los envía a la zona determinada. Asimismo, mediante imanes se separan los materiales férricos y no férricos.

Proceso biológico para el secado/maduración del bioresiduo

Tiene lugar en túneles de hormigón, reactores, (7mX5mX27m) donde se produce el secado y la degradación de los componentes biológicos del material entre 6 y 10 días.

El material se distribuye en capas hasta una altura preestablecida de unos 3,3m y se cierra el portón activándose automáticamente la ventilación a través del suelo.

Todo el aire de los reactores es captado y desodorizado en un biofiltro.

La segunda ventaja que ofrece este sistema de tratamiento biológico es que eliminando la humedad, aumenta su poder calorífico. Además elimina sustancias contaminantes, como los lixiviados. Tras una semana aproximadamente, los residuos tratados serán conducidos a la incineradora, para el aprovechamiento de su valor energético, con lo que también se evitará el vertido de los residuos secundarios.

Comentarios