"Reciclar no Planeta Xestal", un proyecto local con vocación global

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  • "Reciclar no Planeta Xestal", proyecto local vocación global
  • Así se titula el trabajo con el que el colegio Virxe de Cela de Monfero (A Coruña) concurrió al programa Recíclate con Sogama 2016-2017, dejando constancia de sus objetivos y actividades, pero, sobre todo, de su espíritu colaborativo y solidario.
  • Convencidos de que en el cambio de hábitos está la llave del futuro, llevaron a cabo múltiples iniciativas con las que lograron reducir el consumo de papel, fomentar la reutilización de la ropa, hacer acopio de alimentos para entregar en la Cocina Económica de Ferrol y mostrar las múltiples utilidades de una botella de plástico.
  • De cara al próximo curso, uno de sus objetivos es poner fin al envío de circulares en soporte papel y promover íntegramente el uso de medios digitales.

Sobre la Entidad

SOGAMA
La Sociedade Galega do Medio Ambiente (SOGAMA) es una empresa pública autonómica, creada en el año 1992 por el Decreto 111/1992 de la Xunta de Galicia, y adscrita a la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas.

“Reciclar no Planeta Xestal”, así se titula el proyecto con el que el CPI Plurilingüe Virxe da Cela de Monfero (A Coruña) participó en la pasada edición del programa “Recíclate con Sogama”, pretendiendo poner de relieve el valor del reciclaje, pero no sólo desde una dimensión ambiental, sino también económica y social.

Aunque las acciones se concretaron de forma local, lo cierto es que el centro pretendía demostrar que la suma de todas ellas, en muchos casos traducidas en pequeños gestos, podían tener una gran repercusión global.

Pero antes de iniciar su andadura, el equipo docente quiso dejar claros los objetivos que pretendía alcanzar a lo largo del curso académico 2016-2017 respecto a su alumnado: fomentar el trabajo en equipo, promover la reflexión crítica y la valoración de las capacidades individuales y colectivas, potenciar las actitudes de responsabilidad, participación y colaboración, adquirir destrezas de autonomía personal y de autoaprendizaje, y tomar conciencia de la problemática representada por la alta producción de basura y la importancia de aplicar cada día, en cualquier escenario y situación, el principio de las tres erres (reducción, reutilización y reciclaje).

Convencidos de que en el cambio de hábitos está la llave de un futuro sostenible, diseñaron un amplio abanico de actividades que mantuvieron de forma permanente a lo largo del tiempo de cara a modificar otras rutinas diarias, más allá de la correcta gestión de los residuos, y con las que pretendían ahorrar recursos: menor consumo de agua, luz, papel, cartuchos de tinta de las impresoras, etc.

De cara a hacer efectiva la aportación al reciclaje y garantizar previamente la recogida selectiva en las aulas

La reutilización del papel, una constante

La reutilización del papel fue una constante a lo largo del curso. De ahí que en todos los rincones del centro hubiese cajas para recoger folios utilizados por una cara a fin de usarlos de nuevo para distintas tareas. Y cuando su vida útil llegaba a su fin, se depositaba en el contenedor azul para propiciar su reciclado.

Por su parte, el profesorado comenzó a emplear medios telemáticos para el intercambio de notificaciones e, incluso en aquellos casos en los que la utilización del papel se hacía imprescindible (convocatorias, justificantes y comunicados, por ejemplo), el tamaño del mismo se redujo a la mitad.

No obstante, fue a través de las redes sociales donde encontraron el medio estrella de comunicación con los distintos grupos de interés, siendo habitual el uso de aplicaciones móviles para el intercambio de información con las familias y el profesorado en general. De hecho, uno de sus objetivos para el próximo año es poner fin al envío de circulares en soporte papel y utilizar medios digitales.

Recogida selectiva con fines ambientales y solidarios

De cara a hacer efectiva la aportación al reciclaje y garantizar previamente la recogida selectiva en las aulas, éstas fueron dotadas con cajas y recipientes específicos, que luego se vaciaban en los contenedores suministrados por Sogama y que integraban la isla de reciclaje.

Pero, más allá de los ambientales, la colaboración en el sistema tenía unos sólidos y loables fines solidarios, de ahí su colaboración en una campaña de recogida de ropa para propiciar su reutilización, o bien su participación en el rastro solidario, en el que intercambiaban objetos por alimentos para donar a la Cocina Económica de Ferrol, así como en la recogida de tapones, aportando su grano de arena al proyecto “Tapones para una nueva vida”, promovido por la Fundación Seur.

El compostador entregado por Sogama fue igualmente objeto de un mayor conocimiento a través de la elaboración de un cartel gigante, diferenciando los residuos orgánicos que podían y no podían ser depositados en el mismo.

También a las tres erres se le dedicó tiempo, realizando un collage colectivo sobre su importancia para la gestión sostenible de los residuos. Una ciudad fea y oscura y un paisaje gallego limpio y lleno de luz fueron las imágenes elegidas para contrastar lo que los pequeños quieren y no quieren para su futuro, elaborando igualmente un vídeo sobre las múltiples utilidades que puede tener una botella de plástico al convertirla en un portarrollos, un comedero para pájaros, un portalápices o una flor.

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