La Fiesta de la Lamprea en Arbo se vuelve sostenible con la instalación de dos compostadores

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  • Estos recipientes acogerán la materia orgánica generada por los visitantes a fin de convertirla en compost, un abono natural de excelentes propiedades fertilizantes que será utilizado posteriormente en los jardines municipales.
  • El plan del ayuntamiento incluye la intensificación de la recogida selectiva, a fin de llegar al residuo cero, además de la promoción del consumo de productos locales, el transporte colectivo, la reducción del consumo energético y la dotación de espacios accesibles para personas con escasa movilidad o con discapacidad.
  • El objetivo último es que esta fiesta, proclamada de interés turístico nacional, sea un punto de referencia en el ámbito de la sostenibilidad y la economía circular.

Sobre la Entidad

SOGAMA
La Sociedade Galega do Medio Ambiente (SOGAMA) es una empresa pública autonómica, creada en el año 1992 por el Decreto 111/1992 de la Xunta de Galicia, y adscrita a la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas.
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Sogama contribuye al plan de sostenibilidad integrado en la LVII edición de la Fiesta de la Lamprea que, entre los días 28 y 30 de este mes, acogerá el concello pontevedrés de Arbo, y lo hará con la dotación de dos compostadores de 340 litros de capacidad cada uno en los que los visitantes podrán depositar sus residuos orgánicos con el fin de que estos se conviertan en compost, un abono natural de excelentes propiedades fertilizantes y que será aplicado posteriormente en los jardines municipales, cerrando el ciclo de aprovechamiento de los mismos.

Ambos recipientes estarán gestionados por miembros del servicio municipal con el objetivo de garantizar la correcta operativa de los mismos y posibilitar la obtención de un compost de buena calidad que cumpla con los requisitos recogidos en la normativa vigente y que pueda ser aplicado al suelo con garantías.

Pero, más allá de esta actuación concreta, el concello, en su firme compromiso con el desarrollo sostenible y la promoción de los valores ambientales, económicos y sociales, se ha propuesto llevar a cabo otras iniciativas que contribuyan a alcanzar el residuo cero, apostando por la reutilización de las vajillas por parte de los comensales y el reciclaje de los residuos generados, previo depósito de los mismos en los contenedores adecuados, que estarán ubicados en puntos concretos de fácil acceso para los visitantes (amarillo, para latas, briks y envases de plástico; azul, para envases de cartón y papel; iglú verde, para envases de vidrio; y verde convencional, para la fracción resto, más allá de los compostadores propiamente dichos, destinados a acoger la fracción orgánica de los desechos).

Disminuir el consumo de energía y las emisiones de CO2 es otro de los grandes objetivos de la corporación local, de ahí que se incentiven los desplazamientos en transporte colectivo o vehículo compartido, se invite al consumo de productos locales y se apueste por un alumbrado ecológico de bajo consumo.

Asimismo, se dará prioridad a la vertiente social, toda vez que se promoverá la igualdad y se habilitarán espacios accesibles para personas con discapacidad o con movilidad reducida.

Un poco de historia

Más allá del puro atractivo gastronómico, esta fiesta, que se viene celebrando desde 1961, y calificada de interés turístico nacional por su antigüedad, arraigo y singularidad, gracias al esfuerzo y al trabajo de vecinos, restauradores y pescadores del municipio, tal y como asegura su Alcalde, pretende ser un referente en el ámbito de la sostenibilidad y la economía circular, además de escaparate para los 25.000 visitantes que espera acoger.

La lamprea, un pez cuya existencia data desde hace más de 500 millones de años, siendo igualmente uno de los primeros vertebrados des los que hay constancia en la tierra, nace en el río, migra al mar y regresa tres años después, ya en edad madura, para desovar.

Su preparación gastronómica se remonta, según los expertos, a la época de la Roma Imperial, cuando la lamprea se llevaba viva desde Arbo a Italia para, posteriormente, conservarla en viveros hasta el momento de cocinarla y servirla en la mesa. La buena calidad del producto se suma a la forma artesanal de pescarla, utilizando la red y las denominada “pesqueiras”.

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