El 70% de los ciudadanos afirma que desperdician alimentos porque los olvidan en la nevera

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Sobre la Entidad

SOGAMA
La Sociedade Galega do Medio Ambiente (SOGAMA) es una empresa pública autonómica, creada en el año 1992 por el Decreto 111/1992 de la Xunta de Galicia, y adscrita a la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas.
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Temas

Los consumidores jóvenes son los que más alimentos tiran a la basura en su hogar. Así se recoge en el primer estudio sobre “Hábitos de Aprovechamiento de Alimentación en los Españoles” elaborado por la Asociación de Empresas de Gran Consumo (AECOC), indicando que el 20% de los jóvenes de edades comprendidas entre los 25 y los 34 años afirman desperdiciar “mucho o bastante” comida, porcentaje que se va reduciendo conforme va avanzando la edad de los encuestados, llegando sólo al 8% en el caso de aquéllos situados entre los 55 y los 65 años.

Asimismo, el informe evidencia que son los hogares unipersonales los que más alimentos desperdician, mientras que aquellos formados por una pareja con hijos son los que menos desechan. Además de todo ello, aquéllos en los que la persona encargada de las compras trabaja fuera de casa, presentan pautas de desperdicio más elevadas que los integrados por parados y pensionistas.

En términos generales, se alude a que el 5% de la población asegura arrojar a la basura grandes cantidades de comida y sólo el 15% dice no desperdiciarla. En este sentido, y dado que los hogares españoles tiran actualmente 2,9 millones de toneladas de alimentos al año, se hace necesario conocer con mayor detalle los hábitos alimentarios y de consumo, e impulsar buenas prácticas entre consumidores, fabricantes y empresas.

Causas

El 70% de los ciudadanos afirma que desechan alimentos porque los olvidan en la nevera, en la despensa o en el congelador, por lo que caducan, se estropean o no resultan de todo fiables.

En otros casos, les conceden poco valor, considerando que no merece la pena guardarlos (25%). A ello habría que añadir que muchas veces no se miden bien las cantidades, cocinando más de la cuenta (15%), pesando también la falta de tiempo para aprovechar los productos (15%) y la falta de conocimiento sobre cómo reutilizar los alimentos sobrantes (9%).

Entre los alimentos que más se desechan cabría destacar las frutas y vegetales, el pan y las comidas preparadas, así como las carnes, lácteos y pescados. De hecho, el 78% de los españoles arrojan a la basura frutas y vegetales, el 59% pan, y el 42% comidas preparadas.

Los motivos son variados: en el caso de la fruta, se debe a su deterioro (69%) y aspecto (73%); en el del pan, porque está seco o sobra poco (50%); en el de las comidas preparadas, porque sobra poca cantidad (31%), y en el de carnes y pescados, el olor (45%).

Por su parte, los alimentos que en menor medida acaban en el cubo de la basura son las bebidas como zumos, refrescos y vino (26%), huevos (28%) y snacks salados como patatas y aceitunas (28%).

Fecha de caducidad y consumo preferente

Si bien constituyen un primer indicador o señal de advertencia, la fecha de caducidad y consumo preferente no suelen ser el factor decisivo a la hora de desechar los alimentos, toda vez que el consumidor decide en base a sus propias exploraciones físicas y organolépticas del producto (aspecto, olor y sabor).

No obstante, sí se detecta cierta confusión entre ambos conceptos. Sólo el 71% cree que, una vez pasada la fecha de caducidad, ya no es seguro consumir el producto, y el 17% afirma consumirlo de todos modos.

Respecto al consumo preferente, el 9% cree que, una vez superada la fecha indicada, ya no es seguro, decidiendo el 5% desecharlo.

Tipos de consumidor

El estudio ha definido 5 perfiles de consumidor en función de las distintas actitudes. Así, el 32% de los encuestados se enmarcarían en la categoría de los “reaprovechadores”, es decir, aquéllos que, antes de tirar un alimento a la basura, hacen todo lo posible por sacarle el mayor rendimiento con la elaboración, a partir de las sobras, de recetas creativas y nutritivas.

El 21% pertenece a la categoría de los “foodwate generators”, aquéllos que son plenamente conscientes de que arrojan demasiada comida a la basura, y aunque guardan las sobras en la nevera, terminan tirándolas. Otra de las características de este grupo es que se dejan influenciar por las promociones de los puntos de venta y cada vez más realizan sus compras de alimentación por internet.

El 16% se incluyen en la categoría de los “busca caprichos”, ya que admiten no planificar con antelación la compra, siendo fácilmente influenciables con novedades, descuentos y promociones.

Y otro 16% pertenece a los “eco-friendly”, estando comprometidos con la protección medioambiental y preocupados por el consumo de productos locales y de kilómetro 0.

El porcentaje restante (16%) lo forman los “price-driven”, siendo para ellos el precio un factor decisivo en las compras. Consideran que, cada vez más, los alimentos resultan más caros, por lo que cuando salen de casa se llevan la comida preparada.

Arpvéchate de lo que te sobra

Se trata de una campaña, impulsada conjuntamente por Sogama y la Consellería de Medio Ambiente e Ordenación do Territorio, que se materializa a través de la página web www.aproveitatedoquechesobra.es, pretendiendo promover al máximo el aprovechamiento de la comida y evitar que acabe en el cubo de la basura.

En la misma, Sogama proporciona una serie de recomendaciones para minimizar las cantidades de alimentos que, por malas prácticas, acaban convertidas en residuos. De ahí que aconseje planificar las compras, elaborar una lista de los productos que es necesario adquirir, vigilar el correcto funcionamiento del frigorífico, mantener en orden la despensa, diferenciar la fecha de caducidad de la de consumo preferente e ir al supermercado con el estómago lleno.

En el caso de las viviendas unifamiliares que dispongan de huerto y/o jardín, la empresa pública propone la instauración de prácticas de compostaje doméstico a fin de convertir los restos orgánicos en un abono natural de alta calidad para ser aplicado en la tierra, sustituyendo a los fertilizantes artificiales. De esta forma, los usuarios cierran el ciclo de reciclaje de la materia orgánica, lo que trae consigo importantes beneficios ambientales, económicos y sociales.

Por su parte, cabe recordar que entre las medidas contempladas en el nuevo Paquete Europeo de Economía Circular, se incide en la necesidad de canalizar esfuerzos hacia formas innovadoras y más eficientes de producir y consumir, estableciendo una serie de actuaciones orientadas a la reducción del despilfarro de alimentos, disminuyéndolo a la mitad en 2030 (se calcula que cada año se arrojan a la basura en la UE alrededor de 100 millones de toneladas de alimentos).

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