Eduardo de Lecea: "En 2016 se trataron 122.000 toneladas de aceite industrial usado en España"

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  • Eduardo Lecea: " 2016 se trataron 122.000 toneladas aceite industrial usado España"

Sobre la Entidad

SIGAUS
SIGAUS es un Sistema Integrado de Gestión (SIG) de aceites usados, que se encarga de garantizar la recogida y correcto tratamiento del aceite industrial usado de toda España.

SIGAUS es un Sistema Integrado de Gestión (SIG) de aceites usados, que se encarga de garantizar la recogida y correcto tratamiento del aceite industrial usado de toda España.

Para conocer más a fondo la labor que lleva a cabo, entrevistamos a Eduardo de Lecea, Director General de SIGAUS.

Pregunta - En primer lugar, nos gustaría conocer su trayectoria profesional hasta su puesto actual en la compañía.

Respuesta - Soy Licenciado en Derecho por la Universidad de Navarra, tras lo que realicé un Máster en Administración y Dirección de Empresas (MBA) en la Universidad de Houston. La mayor parte de mi carrera profesional ha estado relacionada con el sector de los lubricantes y el petróleo, desarrollándose en la multinacional Shell. En esta compañía ocupé distintos puestos en las áreas de ventas y marketing de las filiales portuguesa y española, y durante tres años, entre 2003 y 2006, fui miembro de su Comité de Dirección en España y de la Junta Directiva de ASELUBE, la principal asociación de fabricantes de lubricantes en nuestro país.

Desde 2006, con la creación de SIGAUS tras la entrada en vigor del Real Decreto 679/2006 que regula la gestión de los aceites industriales usados, y al ser elegida la Entidad por las principales compañías del sector para ocuparse del sistema integrado de gestión de este residuo, ocupo la Dirección General.

P. - ¿Cuáles son los objetivos principales de la Entidad? ¿Qué actividades lleva a cabo y cuáles son los datos más importantes de recuperación que han registrado el pasado año?

Desde su nacimiento, la razón de ser de SIGAUS siempre ha sido la protección del entorno y de las personas frente a uno de los residuos más peligrosos que existen: el aceite industrial usado. Sin olvidar, por supuesto, el cumplimiento de la normativa vigente desde 2006 que exige a los fabricantes de aceites lubricantes que se responsabilicen de la correcta gestión del producto que ponen en el mercado una vez llega al final de su vida útil, y que incluye su recogida, análisis, transporte, pretratamiento y regeneración.

En este sentido, la labor fundamental de SIGAUS es asumir esta responsabilidad en nombre de todos los fabricantes e importadores a través de una cuota que nos permite financiar todo el sistema de gestión del aceite usado. Esa cuota, de 0,06 € por cada kilo de aceite, es repercutida en el precio del producto que adquiere el consumidor final y debe reflejarse siempre en la correspondiente factura recibida.

Nuestros ingresos, y por tanto nuestra actividad, se sustenta al cien por cien a través de esta aportación, que se destina íntegramente a financiar la correcta gestión del residuo, convirtiéndonos por tanto en una entidad sin ánimo de lucro que desde su creación, en 2007, ha conseguido recoger y tratar cerca de 1,4 millones de toneladas de aceites usados a través de más de 150 empresas y 190 instalaciones. Todas ellas conforman una amplia red de gestión que cubre todas las fases del proceso, desde la recogida al tratamiento final del aceite usado, garantizando así que este residuo tan peligroso y contaminante no impacta en el entorno ni afecta a la salud de las personas.

En 2016 se recogieron y trataron un total de 122.000 toneladas de aceite industrial usado en España, una importante cantidad de residuo que se generó en más de 68.000 establecimientos productores ubicados por toda España. Para ello, se realizaron unas 166.000 operaciones de recogida distintas a través de la red de gestión de SIGAUS, que permitió además valorizar la totalidad del residuo recuperado a través de distintos tratamientos: convirtiéndolo en un nuevo producto, o bien en un combustible de uso industrial de similares características al fueloil.

P. - ¿Qué acción de éxito emprendida en los últimos años por la compañía destacaría? ¿Cuáles son los beneficios ambientales y los ahorros conseguidos a través de la recuperación de este residuo?

Desde que comenzara nuestra andadura, los logros obtenidos por SIGAUS han sido muchos. Año tras año incrementamos nuestros esfuerzos para garantizar que este residuo tan contaminante se gestione y recupere en las condiciones más óptimas posibles. Para ello, contamos con un eficiente sistema de recogida y tratamiento del aceite usado con el fin de alcanzar los objetivos ecológicos legales establecidos, pero siempre tratando de ir más allá.

En este sentido, los beneficios ambientales y ahorros en el uso de materias primas que se han demostrado como consecuencia de la correcta gestión del aceite industrial usado nos dan la razón a la hora de continuar en esta línea.

Cualquiera de los dos tratamientos a los que se somete al residuo permite reaprovecharlo al máximo. En el caso de la regeneración, devolviéndolo al mercado como bases para producir nuevos lubricantes. Este tratamiento --el prioritario por ser el más beneficioso ambientalmente—consiguió, sólo en 2016, aprovechar un total de 88.000 toneladas de aceites usados, lo que permitió una reducción de emisiones de 265.000 toneladas de CO2, el equivalente a lo que absorbería un bosque de 50.000 hectáreas. Por su parte, el aceite usado que se destinó a valorización energética en 2016 generó una energía de 333 GWh, el equivalente al consumo anual de 78.000 hogares.

También dedicamos una buena parte de nuestros esfuerzos en pro de la transparencia y divulgación

Asimismo, desarrollamos herramientas de consulta útiles para el sector, las Administraciones y los ciudadanos, como es el caso de nuestro Observatorio del Aceite Usado, una herramienta online con la que acceder de forma gráfica a una gran cantidad de información estadística, con datos agregados por provincia y comunidad autónoma, y una versión ampliada y privada, a disposición de las Administraciones Públicas competentes, con datos desglosados a nivel municipal. A esto se añade la funcionalidad adicional de realizar informes personalizados.

Y también dedicamos una buena parte de nuestros esfuerzos en pro de la transparencia y divulgación. Cada año trasladamos puntualmente a las Administraciones toda la información relativa al año precedente, elaboramos Planes Empresariales de Prevención para mejorar la seguridad frente al residuo y reducir el impacto ambiental de éste, y realizamos labores de difusión en materia ambiental y de buenas prácticas, con diferentes acciones de comunicación y relación con los medios que nos sirven para acercar a la sociedad, a las industrias y a los ciudadanos la importancia de nuestra labor y también su papel en este sentido, ya que forman parte esencial de la cadena del reciclaje.

P. - ¿Cómo describiría el estado del reciclaje en España? ¿Es una prioridad para las Administraciones?

En el caso del aceite industrial usado, debido a sus particularidades y su elevada peligrosidad, siempre ha estado sometido a un rígido control, por lo que el grado de buena praxis que encontramos en este sector es muy elevado. Esto se debe a que los riesgos son muy altos y un solo litro de aceite usado mal gestionado puede producir un impacto negativo muy grave en el entorno (agua, suelos…), así como en la salud humana. Sin embargo, si se gestiona correctamente, los beneficios ambientales y los ahorros económicos y de materias primas son muchos y muy evidentes.

El sector industrial, consciente de ello, trabaja muy intensamente de nuestra mano para cumplir con los estándares de seguridad y legalidad que ponemos en marcha con el objetivo de que todos los agentes implicados en la cadena de gestión del aceite usado se comprometan y sea posible minimizar al máximo los riesgos. En la misma línea, trabajamos conjuntamente con las Administraciones públicas competentes en esta área para aportar nuestra experiencia en el sector y contribuir así a la labor que desde ellas se realiza, basando nuestra relación en la transparencia y la colaboración mutua.

Reciclar es una cuestión de sostenibilidad, pero también de economía

P. - ¿Cómo podrían mejorarse las tasas de reciclaje en nuestro país?

En los últimos años, las tasas de reciclaje en nuestro país han mejorado notablemente, gracias a la implementación de sistemas que han permitido mejorar la gestión de los residuos y facilitar su recogida allí donde se generan.

En el caso de la gestión del aceite industrial usado, por sus componentes peligrosos y por la degradación química sufrida durante su utilización, así como por el hecho de que se produzca en cualquier parte del territorio, talleres de automóviles o cualquier tipo de instalación industrial, es clave la puesta en marcha de un servicio universal de recogida y una gestión eficiente. Gracias a ello alcanzamos cuotas de recuperación del residuo que superan el 95%, y todo es aprovechado, como he comentado con anterioridad, bien mediante regeneración, bien mediante la obtención de un combustible de uso industrial.

Pero pese a este dato positivo, somos conscientes de que, en general, todos los actores involucrados en la gestión de los residuos debemos seguir implementando herramientas de formación e información que lleguen a todos los sectores, con el fin de seguir mejorando en los procesos de reciclaje, implicando en el mismo a todos los agentes que participan en esta cadena.

P. - ¿Cuál cree que es el nivel de compromiso y concienciación de los ciudadanos en ese sentido? ¿Cómo cree que podría aumentase? ¿Y en las empresas?

Reciclar es una cuestión de sostenibilidad, pero también de economía. Y en este sentido, considero que tanto ciudadanos como empresas son cada vez más consciente de ello. En línea con las políticas de la EU en esta materia, nuestras acciones deben estar dirigidas a reducir la generación de residuos y, cuando ésta sea inevitable, a considerarlos como posible fuente de recursos, para maximizar los niveles de reciclado, pero también, y sobre todo, para su recuperación o eliminación segura.

Creemos firmemente en el concepto de ‘Economía Circular’, aquélla que apuesta por la conversión de los residuos en recursos de utilidad, cerrando el ciclo de su aprovechamiento. Por eso, en lo que se refiere al lubricante usado, su tratamiento prioritario es precisamente la regeneración.

No podemos olvidar que, a diferencia de otros residuos, el correcto reciclaje del aceite usado no requiere de la colaboración directa de los consumidores, puesto que éstos sólo deben preocuparse de acudir a un taller autorizado para cambiar el lubricante de su coche. Sin embargo, es clave que estén informados sobre lo importante que es ese gesto, y cómo con él comienza la cadena del reciclaje.

Por eso siempre mantenemos abiertos nuestros canales de comunicación –web, boletines, medios de comunicación, campañas en redes sociales, eventos, nuestra revista SIGAUS Noticias…--, con el fin de solventar cualquier duda o para mostrar a los ciudadanos qué pasa con el aceite usado de su vehículo una vez que se queda en el taller.

Seguir trabajando en acciones comunicativas y de la formación es la clave tanto para aumentar las cifras positivas en materia de reciclaje, así como la concienciación y el compromiso social de empresas y ciudadanos en este ámbito. 

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