RETA ECO: ¿Cómo reducir el uso de materias primas, energía y embalaje en terminales de juego?

  • Ekasa Diversificación, única empresa del estado que fabrica su propio terminal de apuestas, ha presentado las mejoras ambientales de sus terminales de juego tras ecodiseñarlos en el marco del proyecto RETA ECO.
  • El proyecto ha sido ejecutado dentro de la convocatoria de ayudas para la realización de proyectos de ecodiseño, cofinanciada por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) y la sociedad pública de gestión ambiental Ihobe.
0
5

Sobre la Entidad

Ihobe
La finalidad de Ihobe es apoyar al Gobierno Vasco en el desarrollo de la política ambiental y en la extensión de la cultura de la sostenibilidad ambiental en la Comunidad Autónoma del País Vasco.
5
  • RETA ECO: ¿Cómo reducir uso materias primas, energía y embalaje terminales juego?

Las medidas de ecodiseño que se han aplicado incluyen la reducción en el consumo de materias primas, la reducción de los consumos eléctricos y la reducción del embalaje. El proyecto ha supuesto la primera aproximación de la empresa Ekasa Diversificación al diseño para la remanufactura y para el fin de vida del terminal. La integración del ecodiseño en sus productos le ha permitido a Ekasa Diversificación diferenciarse en el mercado ya que ninguno de sus competidores ha realizado una acción de mejora similar.

Hasta ahora, las nuevas versiones se centraban en mejoras tecnológicas pero gracias al proyecto Reta Eco, Ekasa ha sumado un enfoque de reducción de impacto ambiental en su estrategia de producto con la colaboración de la empresa vasca ADN Design.

El análisis de ciclo de vida realizado ha identificado las fases de producción de partes y componentes, y la fase de uso como las más relevantes. En la primera, destacan los elementos electrónicos que tienen una contribución mayor del 90% sobre los impactos de esta fase, y en la segunda, el consumo de energía que supone el 49% de los impactos totales, siendo éste el aspecto de mayor contribución a la huella ambiental del producto.

El proyecto RETA ECO considera necesario profundizar y obtener datos más precisos en diferentes regímenes de funcionamiento de los consumos de cada componente

Las estrategias de mejora ambiental analizadas han considerado la mayor dificultad de intervención sobre los componentes eléctricos y electrónicos y se han centrado en aspectos significativos como la cantidad de material de piezas utilizadas y el consumo de energía durante la fase de uso.

Ekasa ha conseguido la reducción en el consumo de materias primas mediante la optimización de formas y materiales y la reducción de embalaje, favoreciendo la manipulación y seguridad del producto en sus diferentes fases, incluidas las operaciones de mantenimiento periódico. Los cambios introducidos en piezas metálicas y plásticas han sido viables desde el punto de vista técnico y han supuesto un ahorro económico al reducir la cantidad de material utilizado sin variar los procesos. También es reseñable su incidencia en otras fases del ciclo de vida como el transporte del terminal. En cuanto al consumo energético, se ha conseguido una reducción de 10 Wh. 

Por cada terminal se ha logrado una reducción de 4,27 kg en el consumo de distintos tipos de acero, 1,15 kg en el consumo de metacrilato, 10 Wh en el consumo eléctrico y una reducción de 1,5 kg en el consumo de madera de palé. Esto conlleva una reducción de entre un 0,4% y un 3,4% de los impactos iniciales.

Las medidas adoptadas no suponen mayor coste de producción y suministro del terminal, por lo que su aplicación es fácilmente integrable en las futuras propuestas de producto que Ekasa haga al mercado.

Dada la fuerte influencia del consumo energético en los impactos ambientales, el proyecto RETA ECO considera necesario profundizar y obtener datos más precisos en diferentes regímenes de funcionamiento de los consumos de cada componente, para analizar la viabilidad de medidas como la incorporación de funciones stand-by, activación por sensores de presencia, sensores de luminosidad, etc.

Otro de los resultados de este proyecto ha sido la visualización de diferentes aspectos vinculados al fin de vida de los terminales instalados, ya que aún no se ha cumplido su ciclo estimado (10 años), por esta razón Ekasa va a establecer protocolos de gestión, tanto para el fin de vida, como para la reparación, de forma que se maximicen las posibilidades de reutilización de las partes y componentes de desarrollo propio.

Comentarios