Más de un centenar de escolares de Mazaricos colaboran en la recogida de residuos en calles y establecimientos comerciales

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(SOGAMA) En torno a 120 escolares de edades comprendidas entre los 4 y los 16 años y pertenecientes a la localidad coruñesa de Mazaricos participan en la denominada “pista de rastreo”, traducida en la recogida de residuos localizados en calles y establecimientos comerciales. Y ello con una doble finalidad: mantener limpio el entorno y proceder a la clasificación de la basura por tipologías, depositándola en los contenedores adecuados, esto es, amarillo (envases de plástico, latas y briks), azul (papel y cartón), iglú verde (botellas, tarros y frascos de vidrio), y contenedor verde genérico (materia orgánica y restos no reciclables).

Y para premiar este esfuerzo, Sogama ha decidido recompensar a los voluntarios con diversos premios, además de material divulgativo con el que complementar sus acciones, recordando que es precisamente la fracción resto la que centra buena parte del cometido de esta empresa pública, toda vez que logra convertirla en electricidad, un bien de gran valor en la actual coyuntura de crisis económica que nos toca sufrir.

La iniciativa que nos ocupa se enmarca en el campamento urbano de verano promovido por el concello y para el que cuenta con una subvención de la Secretaría Xeral de Igualdade de la Xunta de Galicia, siendo su objetivo último el de complementar el desarrollo integral de los pequeños y facilitar la conciliación de la vida familiar, laboral y personal durante el período de vacaciones.

Formación Ambiental

La edición de este año, a desarrollar entre los días 9 y 20 de julio, se centrará en la sostenibilidad y la protección del entorno, de ahí que se contemplen una serie de actividades focalizadas hacia la educación ambiental y la formación en hábitos saludables, pero sin olvidar los valores vinculados a la tolerancia y la solidaridad. También se pretenden potenciar las habilidades sociales para la convivencia y la cooperación, ofreciendo alternativas de ocio con las que aprender a disfrutar del tiempo libre de una forma constructiva y respetuosa con el patrimonio natural y con los demás.

Así, el consumo responsable y la práctica del principio de las tres erres (reducción, reutilización y reciclaje) constituyen temáticas incluidas en el programa educativo y sobre las que los monitores insistirán especialmente, toda vez que la basura se visualiza como un problema ambiental de primera magnitud en prácticamente todas las sociedades avanzadas.

Apostar por la prevención, la planificación de las compras, la adquisición de productos con el menor embalaje posible y la reutilización, asociada al máximo aprovechamiento con el menor gasto, suponen algunos de los gestos a poner en marcha para que la gestión de los desechos se haga más sostenible desde la dimensión ambiental, económica y social.

Asimismo, la correcta separación de residuos en origen representa otra de las grandes asignaturas pendientes. La cultura del reciclaje no está plenamente instaurada en Galicia, dando lugar a bajas tasas de recuperación, de tan solo el 10 por ciento, frente a las medias nacional y europea, con un 15 y un 25 por ciento respectivamente. Superar el porcentaje comunitario forma parte de las políticas medioambientales de nuestra comunidad autónoma, un logro sólo alcanzable desde la concienciación y sensibilización de la población, constituyendo los niños un colectivo de referencia por su capacidad de influencia sobre el entorno y ejemplo a seguir.

Es por ello que el campamento, desde la dimensión práctica, ha prestado atención al reciclaje de materiales tales como el papel, contemplando un taller en el que los participantes pudieron fabricar su propio papel reciclado, que será utilizado posteriormente para confeccionar los diplomas acreditativos.

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