Conclusiones sobre gestión de residuos en economías avanzadas

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Sobre el blog

Juan Mateo Horrach
Ingeniero Industrial por la ETSEIB, UPC. M.B.A. por IESE. Postgrado en Inversión y financiación UPM. Ingeniero Industrial del Servicio de Residuos del Consell de Mallorca en excedencia. Ingeniero consultor. Profesor asociado UIB.
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En los últimos artículos publicados hemos ido analizando algunos modelos de gestión de residuos, todos ellos caracterizados por destacar dentro de su respectivo entorno geográfico. Hemos tratado de dar una visión diversa, buscando esos modelos en distintos continentes.

El análisis de las soluciones y las formas en que se ha llegado a ello nos permite proponer una serie de principios generales acerca de cómo hay que razonar para que tengamos buenas probabilidades de éxito en el diseño de un modelo de gestión de residuos.

1) Detección precoz de la importancia de la buena gestión de los residuos para el bienestar de la población

Todos los casos presentados han detectado con relativa rapidez que si no son gestionados adecuadamente, los residuos provocan muchos problemas para la ciudadanía. Puede parecer una cosa obvia, pero si nos acercamos a economías de países menos desarrollados, podremos apreciar cómo no se presta especial atención a la gestión de los residuos, y por tanto recurriendo a actuaciones puntuales y como reacción ante el problema, sin planificación alguna y dejándolo en manos de segundos niveles.

2) Ausencia de politización en el desarrollo del modelo

En todos los casos analizados se ha establecido una estrategia y una planificación, que se ha mantenido en largos periodos de tiempo en su esencia, variando en la aplicación de mejores técnicas a medida que estas se van desarrollando. Si cada cuatro años se cuestionan los modelos globalmente y se cambian, difícilmente se alcanza un grado suficiente de calidad de gestión.

3) Planificación a largo plazo y cumplimiento de plazos

Si cada cuatro años se cuestionan los modelos globalmente y se cambian, difícilmente se alcanza un grado suficiente de calidad de gestión

Los casos de éxito siempre requieren una planificación a largo plazo, que permita anticipar los problemas futuros. Las infraestructuras necesarias y su complejidad técnica y administrativa requieren un desarrollo prolongado en el tiempo. La anticipación es la mejor garantía de resultados para el conjunto de la ciudadanía. Tan o más importante que la planificación es la correcta ejecución en plazo de lo planificado.

4) Las soluciones están adaptadas a cada caso, y nunca son meramente técnicas

Efectivamente, en todos los casos, se ha analizado la cuestión desde distintos puntos de vista, con participación importante de colectivos diversos.

Se ha recurrido siempre a acuerdos de colaboración con la ciudadanía y los agentes económicos, como pasos previos a la implantación de nuevas soluciones.

5) Adaptación de soluciones coherentes con la realidad del lugar

Hemos visto que cada uno de los casos prioriza en su modelo la disponibilidad de sus recursos escasos: energía, territorio o ocupación.

6) La administración siempre toma la iniciativa, dirige y supervisa el proceso

La gestión de los residuos, precisamente por su importancia en el bienestar común, no puede dirigirse desde otro ámbito que no sea la administración de la ciudad o región. Esta administración debe seleccionar el modelo de gestión y dirigir la planificación. Las funciones ejecutivas y de explotación y mantenimiento pueden delegarse en empresas privadas o públicas en colaboración con privadas, manteniendo siempre desde la administración una adecuada supervisión.

7) La administración siempre recurre a la iniciativa privada

Efectivamente, mediante las figuras contractuales con las que cuenta, como los contratos de servicios, concesiones, colaboraciones público-privadas, tercer sector, economía social y colaborativa.

Por tanto, podemos afirmar que se establece una relación positiva para ambas partes, en beneficio de toda la comunidad.

todos los modelos de gestión van incrementando la conversión de residuos en recursos y disminuyendo la eliminación definitiva de estos

8) La gestión de los residuos en una sociedad moderna requiere mucho trabajo y dedicación de personas con todos los niveles de formación

Efectivamente, la complejidad creciente de los procesos y equipos utilizados en la gestión de residuos requiere la aportación de un gran número de personas con conocimientos y habilidades muy diversas, siendo una fuente importante de ocupación de calidad y de integración social.

9) Un sistema moderno de gestión de residuos facilita un importante desarrollo de conocimientos, que pueden ser puestos en valor

Tanto si hablamos de incineración, de traslado, de eliminación mediante vertedero, de tratamientos especiales o de selección en origen, llegar al fondo de la cuestión y ser ambicioso en los objetivos y en las soluciones desencadena nuevas técnicas de aplicación a nuestro propio entorno o a entornos distintos, deviniendo en una potencial fuente de ingresos y desarrollo de personas y empresas.

10) Aplicación de tasas o tarifas, aproximando su importe al coste efectivo del servicio

En otras palabras, todos los modelos avanzados de gestión aplican esquemas financieros que tienden a hacer cumplir el principio fundamental: “el que contamina, paga”, y ello llevado a toda su extensión, es decir, a cubrir todos los costes y externalidades del servicio.

También se observa que los esquemas financieros combinan financiación pública con financiación privada, dado que las exigencias de inversión son siempre elevadas.

11) Creciente tendencia a la economía circular

En efecto, todos los modelos de gestión van incrementando la conversión de residuos en recursos y disminuyendo la eliminación definitiva de estos. Si observamos cuales son los objetivos de futuro en todos los casos analizados, se pone de manifiesto un incremento del aprovechamiento de los residuos para ser de nuevo utilizados dentro del ciclo económico como recursos, así como una disminución o supresión de la eliminación.

Como conclusión final podemos afirmar que, en una economía moderna, la gestión de los residuos es un asunto de capital interés, y así debe ser percibido por las principales autoridades y por la ciudadanía. Esta gestión puede resolverse de distintas formas y mediante modelos diversos con buenos resultados, siempre que, sea cual sea el modelo o modelos elegidos, se priorice la profesionalidad a todos los niveles y el trabajo bien hecho.

Y nunca debemos olvidar los objetivos fundamentales de una buena gestión de residuos: la protección de la salud de las personas y del medio ambiente.

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