NiLasMigas, una aplicación móvil para evitar el desperdicio de alimentos dentro de las ciudades

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Sobre el blog

Jorge Castañeda Pastor
Activista multi-causa. Aquí escribo sobre reciclaje, reutilización y reducción del consumo (y el desperdicio) como vías para contribuir a un mundo sostenible y libre de pobreza y desigualdad
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NiLasMigas es una de las iniciativas que apareció en mi timeline de Twitter cuando empecé a interesarme por el tema del desperdicio de alimentos. Pablo Rodríguez de Castro, ingeniero agrónomo, es uno de sus fundadores y por ello ha pasado por estas ConveRRRsaciones. Ahí os dejo lo que me ha contado.

Pregunta: La primera pregunta es casi obligada: ¿podrías contarnos brevemente qué es NiLasMigas?

Respuesta: NiLasMigas es una aplicación móvil para evitar el desperdicio de alimentos dentro de las ciudades que permite poner en contacto a establecimientos que ofertan sus productos al final del día con “Migueros”, que son aquellos usuarios de NiLasMigas que quieren ahorrarse un dinero comprando productos en perfecto estado ayudando así a reducir el desperdicio de alimentos.

Pregunta: Me parece que a nivel social hay cierta sensación de que las empresas de alimentación y distribución y los restaurantes no están por la labor de donar los alimentos que les sobran o de bajar sus precios para darles salida cuando están a punto de caducar, que prefieren tirarlos. Vuestro proyecto muestra que esto no es tan real. ¿Dónde estamos realmente? ¿Cómo se convence a las empresas para que no tiren alimentos?

Respuesta: Esta es una opinión personal, pero creo que los establecimientos evitan por todos los medios el desperdiciar comida, y es que, al fin y al cabo, es dinero que están perdiendo. Dicho esto, hay muchos modelos de negocio donde la comida está lista para llevar o que ha de venderse en el día que no consiguen dar salida a todo el excedente. Desde NLMs pensamos que las empresas no se las ha de convencer, tienen que estar ellas convencidas de la importancia de evitar tirar comida. En la breve experiencia de NLMs, nos hemos encontrado en términos generales con buena acogida por parte de aquellos establecimientos que sí que ven un potencial para conseguir un ingreso extra donde de otro modo tendría pérdidas, pero pensamos que queda aún mucho camino por recorrer, y en cierta medida todo pasa por una legislación más flexible para donar comida y con beneficios fiscales o multas para aquellos que no lo hagan como ya pasa en Italia o Francia respectivamente.

Pregunta: Según me decía Mª Teresa de Febrer en otra de estas ConveRRRsaciones, casi la mitad del desperdicio de alimentos, concretamente el 42%, se produce en los hogares. ¿Se solucionaría, por tanto, gran parte del problema con más sensibilización? ¿O hay que tomar otras medidas?

Respuesta: Como sugerimos en la pregunta previa, el marco legal es clave para evitar el desperdicio en el penúltimo escalón de la cadena, pero como bien apunta María Teresa, el mayor desperdicio se produce en las casas, el último eslabón… Concienciación, cursos para evitar el desperdicio de alimentos, sociabilización de la repercusión que conlleva todo este desperdicio es clave para poder mejorar estas cifras. Y en esa tarea creo que son clave cursos en los colegios para preparar a las futuras generaciones y por supuesto los medios de comunicación e instituciones desde donde favorecer grandes campañas de concienciación.


En un futuro pienso que habrá una recogida selectiva de basuras y habrá que pagar por la basura que generemos. Más que nos pese, al final la gente se mueve más cuando le tocan lo económico. Por fortuna la comida es lo suficientemente barata para favorecer el acceso, pero el coste medioambiental de todo aquello que no consumimos no está reflejado en el precio final, de ahí que un sistema de pago por basura generada podría activar más a la sociedad. 

Pregunta: ¿Entre esas medidas debería estar la aprobación de leyes contra el desperdicio de alimentos? Hace unos días escribíais sobre las leyes aprobadas en Francia e Italia. ¿Es más efectivo el modelo francés que establece sanciones o el italiano que parece que tiende más a facilitar que a multar?

Respuesta: Considerando que ambas legislaciones se han implementado el año pasado, es aún pronto para ver en qué medida han conseguido reducir el desperdicio en sus respectivos países… Sin duda alguna será un dato relevante cuando las primeras conclusiones se hagan públicas. En el caso de Dinamarca, país que conocemos bien los fundadores de NiLasMigas, que gracias a una combinación de cultura y presión social ha conseguido mayor concienciación en la compra y en el preparado y consumo de los alimentos. Personalmente, soy más de la idea que favoreciendo la donación con beneficios fiscales ha de mover más a los dueños de estos negocios que el castigo, pero habrá que esperar a ver los resultados.

Pregunta: ¿Por qué España es el sexto país de la Unión Europea que más alimentos desperdicia? ¿Qué nos hace “especiales” con respecto al resto de países miembro en este tema?

Respuesta: No somos técnicos en el tema, pero sabemos que comparar el desperdicio de alimentos es complicado. Las metodologías varían de un país a otro, por lo que no creo que haya que sacar una conclusión de un ranking así. Aún en Junio del año pasado se presentó el primer estándar global para medir la pérdida y desperdicio de alimentos, desarrollado por WRI y llamado Food Loss & Waste (FLW) Protocol. Creo que a partir de ahora si se implementan en los diferentes países si se podrá comparar.

Pregunta: ¿Qué le decís a los que consideran imposible o muy complicado reducir el desperdicio de alimentos?

Respuesta: Que lo mismo se pensaba en Dinamarca, y que gracias a una gran movilización e interés por parte de la sociedad se consiguió. Y nada más y nada menos que un 25% de reducción del desperdicio en 5 años. Interés, concienciación y movilización social.

Otro ejemplo de optimización de recursos que van surgiendo con el tiempo que serían impensables hace unos años y que ya son una realidad más que evidente es el compartir coche… esperamos que pase lo mismo con el tema del desperdicio de alimentos.

Pregunta: Al margen de vuestro trabajo, ¿podrías destacar una campaña o iniciativa para contribuir al objetivo de la reducción del desperdicio de alimentos?

Respuesta: A esta pregunta, desde NiLasMigas queremos hacernos eco de una iniciativa de la que desconocemos los impulsores, pero que apoyamos enteramente: “Croquetas Ilegales”. Se trata de una iniciativa que obtuvo 225.000 firmas contra el desperdicio de alimentos en los colegios, que alcanzan las 30 toneladas anuales de productos perfectamente comestibles, pero que resulta ilegal donarlos o sacarlos fueras del comedor por un tema de seguridad alimentaria muy restrictivo desde nuestra opinión. Desde NiLasMigas vimos un claro potencial en poder ofrecer nuestra herramienta a estos colegios, y por desgracia, todos los servicios de catering contactados nos han dicho que a día de hoy es imposible debido a la legislación tan restrictiva con la venta/donación de comida en comederos escolares, sin poner en riesgo lógicamente la salud de los receptores.

 

ConveRRRsaciones es el título de una serie de entrevistas con personas vinculadas con la promoción del consumo responsable. Desde un enfoque amplio, el objetivo es ampliar miradas, analizar alternativas y profundizar en el papel de la ciudadanía en la construcción de un mundo más justo a través de cambios en las pautas de consumo.

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